La incidencia de la gripe en Baleares ha experimentado un ligero aumento durante la segunda semana del año, alcanzando los 73,3 casos por cada 100.000 habitantes, tres puntos por encima del periodo anterior. Este incremento ha sido especialmente notable entre las personas mayores de 60 años, con 760,4 casos de infecciones respiratorias por cada 100.000 personas, un aumento del 24,7% respecto a la semana anterior.
A pesar de esta subida, la Conselleria de Salud ha señalado que el nivel de contagios se mantiene en una fase epidémica de intensidad baja en el archipiélago. En comparación con la primera semana del año, donde la tasa de contagios era de 70,3 por cada 100.000 habitantes, en la segunda semana ha aumentado a 73,3.
Las infecciones respiratorias agudas (IRA) causadas por diferentes tipos de virus, no solo el de la gripe estacional, han llegado a los 588,2 casos por cada 100.000 habitantes, superando los 493,1 de la semana anterior. Esta tendencia al alza también se ha observado en las personas mayores de 60 años, con una incidencia de 760,4 casos por cada 100.000 personas, un aumento del 24,7% en comparación con la primera semana del año.
El Comité Autonómico de Enfermedades Infecciosas ha destacado que muchos de los afectados por estas infecciones respiratorias padecen otras enfermedades asociadas que se ven agravadas, requiriendo en algunos casos hospitalización. El virus gripal AH3N2 es el más prevalente en la actualidad, aunque no suele causar una enfermedad más grave que otras cepas de gripe, a pesar de ser más contagioso debido a la dificultad del sistema inmunitario para identificarlo.
Por otro lado, se ha observado una disminución en la incidencia de las infecciones respiratorias agudas graves, pasando de 25,2 casos por cada 100.000 habitantes a 16,7 en el periodo analizado.
Para hacer frente al aumento de ingresos por infecciones respiratorias, el IbSalut ha activado un total de 58 camas en el hospital Verge de la Salut y el Hospital Universitario de Son Espases en respuesta a la mayor demanda asistencial en los servicios de urgencias. Estas medidas forman parte del plan de invierno para reforzar la capacidad de los hospitales y centros de atención primaria.
Los planes de contingencia incluyen acciones como agilizar la disponibilidad de camas, contratar más personal sanitario, reforzar los servicios de apoyo al diagnóstico y establecer circuitos de derivación interna para garantizar la capacidad asistencial máxima en momentos críticos. La coordinación entre centros sanitarios, atención primaria y servicios de emergencia es fundamental para asegurar una atención adecuada a todos los pacientes afectados por estas infecciones respiratorias.
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