El Obispado de Mallorca ha ofrecido diferentes espacios y recursos para la acogida temporal de las personas desalojadas de la antigua prisión de Palma, en colaboración con otras entidades e instituciones. Esta iniciativa se lleva a cabo tras una reunión entre el obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull, y representantes de diversas instituciones públicas, con el objetivo de encontrar soluciones para el realojo de los residentes actuales de la antigua prisión.
Durante la reunión, se destacó la importancia de abordar cada situación de manera individualizada, para brindar respuestas adecuadas a las necesidades de cada persona y coordinar acciones entre instituciones públicas y entidades sociales. Se subrayó la necesidad de analizar medidas que puedan dar respuesta a corto plazo a las situaciones más urgentes, siempre desde el respeto a la dignidad de las personas afectadas.
Además, se valoró el trabajo que realizan desde hace años las entidades sociales de la Iglesia en Mallorca en la atención y acompañamiento de personas en situación de vulnerabilidad. Se planteó la conveniencia de establecer un espacio de coordinación entre administraciones públicas y entidades de la Diócesis, para facilitar la colaboración institucional y articular respuestas conjuntas.
En la reunión participaron representantes del Ayuntamiento de Palma, el Consell de Mallorca y el Govern, junto con responsables del Obispado y diversas entidades de la Iglesia. Esta colaboración busca encontrar soluciones efectivas y respetuosas para las personas afectadas por la situación en la antigua prisión de Palma.
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