La Policía Local de Palma está investigando a un hombre de 32 años y a su madre de 61 años, ambos de nacionalidad española, por un presunto delito de coacciones y daños. Según la información proporcionada, una mujer denunció haber sufrido daños en su vehículo, lo que desencadenó una investigación que reveló un patrón de acoso que se remonta a 2020.
La denunciante reportó que su vehículo había sido dañado en dos ocasiones, y gracias a la existencia de cámaras de seguridad, se pudo identificar a un hombre y una mujer sospechosos vigilando el vehículo. Esta mujer identificó a los sospechosos como una madre y su hijo, clientes habituales en su lugar de trabajo.
Además de los daños al vehículo, la víctima presentó una segunda denuncia detallando episodios de acoso que había experimentado desde 2020, incluyendo contactos no deseados a través de redes sociales y llamadas telefónicas hostigadoras.
Tras determinar indicios suficientes, la Policía citó a los presuntos autores para ser investigados. El hijo está siendo investigado por un presunto delito de coacciones y daños leves, mientras que la madre está siendo investigada como coautora de daños leves.
Finalmente, se emitió una orden de alejamiento que prohíbe a la madre e hijo acercarse a menos de 200 metros de la denunciante y comunicarse con ella en cualquier medio.
Este caso pone de manifiesto la importancia de denunciar cualquier forma de acoso o violencia, y la necesidad de actuar en consecuencia para proteger a las víctimas. La colaboración entre la denunciante y las autoridades fue fundamental para esclarecer los hechos y tomar las medidas necesarias para garantizar la seguridad de la víctima.
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