La Unión Médica Balear (Simebal) ha organizado movilizaciones para las próximas semanas en protesta al proyecto de reforma del marco estatal propuesto por el Ministerio de Salud.
El presidente del sindicato, Miguel Lázaro, confirmó que las concentraciones se llevarán a cabo entre las 11:00 y las 11:30, los días 6 y 13 de febrero, frente a hospitales y centros de salud en el archipiélago.
Estas movilizaciones, que están planeadas a nivel nacional y son resultado de una «fatiga e indignación» que Lázaro nunca había visto entre los médicos, culminarán frente a la sede del Ministerio de Salud.
Si el departamento liderado por Mónica García no reconoce la «singularidad» del grupo en el nuevo marco estatal, advirtió, los sindicatos médicos no descartan la huelga. «Sería el último recurso y esperamos no tener que llegar a ese punto, porque los que sufrirían serían los pacientes», admitió.
El presidente de Simebal esperaba que esta serie de acciones lograra que el ministro aceptara escuchar las demandas de los sindicatos e instó a los funcionarios de salud regionales a presionar en este sentido en el Consejo Interior.
En una reunión celebrada el martes pasado en la sede del Colegio Oficial de Médicos de las Islas Baleares (COMIB) que reunió a docenas de profesionales del sector, el Secretario General de Simebal, Alfonso Ramón Bauzá, detalló algunos puntos del futuro marco estatal que generaron más indignación en el colectivo.
Entre ellos, la prohibición de que los jefes de servicio o sección en el sistema público puedan combinar su actividad en la atención médica privada, la obligación de que los médicos recién graduados trabajen exclusivamente en el ámbito de la salud pública durante cinco años para comenzar la carrera. Horas trabajadas para fines de jubilación.

