Una brigada de nueve operarios del Ayuntamiento de Palma se encuentra actualmente retirando la basura acumulada en la antigua prisión de la ciudad, en medio del proceso de desalojo de más de 200 personas que residen en el edificio.
Estos trabajos de limpieza, que iniciaron el pasado viernes, se extenderán en los próximos días según lo informado por el Consistorio local. Los operarios cuentan con el apoyo de cuatro camiones de 26 toneladas de capacidad, una retroexcavadora giratoria, una pala mixta de neumáticos y un camión tráiler articulado con plataforma.
Los informes técnicos emitidos por Cort señalan un alto riesgo de incendio debido a la acumulación de basura y a las características particulares del edificio. Por tanto, se espera que la limpieza facilite el acceso y la labor de los bomberos en caso de emergencia, garantizando una respuesta más eficiente.
Además de estas acciones, el Ayuntamiento ha instalado dos contenedores de gran capacidad en las cercanías de la antigua prisión para que los ocupantes colaboren en la limpieza de las zonas comunes, especialmente aquellas por donde deben transitar los servicios de emergencia.
El alcalde de Palma, Jaime Martínez, ha supervisado de cerca el proceso, acompañado por el regidor de Seguridad Ciudadana, Llorenç Bauzá, y mandos de la Policía Local. Martínez ha agradecido el trabajo y dedicación de los implicados, destacando la labor de los equipos municipales que participan en estas tareas.
Hasta el momento, 170 de los 206 residentes han sido notificados del proceso de desalojo, con un plazo de cinco días hábiles para presentar alegaciones desde la recepción de la notificación. Una vez vencido este plazo, se emitirá un acuerdo que ordenará el cese de la ocupación en un máximo de cuatro días. En caso de no producirse el abandono voluntario, se solicitará la autorización judicial correspondiente.
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