El pleno del Parlament ha rechazado este martes, con los votos en contra de PP y Vox, la enmienda a la totalidad, impulsada por la izquierda, a la proposición de ley de derogación de la ley de memoria democrática, que sigue su tramitación.
La izquierda en bloque ha criticado el cambio de posición del PP, que en diciembre de 2024 impidió con una abstención el primer intento de Vox de derogar la ley a cambio de solucionar un error en una votación.
En la defensa de la enmienda a la totalidad, el diputado del PSIB Omar Lamín ha leído medio centenar de nombres en representación de miles de personas desaparecidas y represaliadas y ha criticado al Govern y al PP por romper el acuerdo alcanzado a finales de 2024 para frenar el primer intento de derogación y ha acusado a Marga Prohens de «no ser de fiar». «Hoy debatimos esta ley por la falta de palabra de Prohens», ha añadido.
«Han elegido someter la acción de gobierno a las exigencias de una ultraderecha que niega el sufrimiento y blanquea la dictadura», ha afirmado.
Por parte de MÉS per Mallorca, la diputada Maria Ramon ha lamentado igualmente que el debate de este martes haya tenido lugar «porque el PP ha querido» y «por puro cálculo político».
«¿Han estado en Porreres? ¿Han escuchado aquel silencio denso, lleno de respeto, cuando se abría la fosa y aparecían restos con anillos, botones, medallas o cartas? ¿Han escuchado los testimonios de las personas mayores yendo a escondidas al cementerio para reparar sus heridas? Eso no es arqueología, es memoria viva», ha afirmado.
La diputada ecosoberanista ha defendido que ninguna sociedad que se considere justa puede construir su futuro sobre la negación del pasado, que es lo que hacía la ley, mirar al pasado sin rencor y con humanidad. Para Ramon, derogar la ley no es neutral.
«Derogarla es volver a silenciar las voces que tanto ha costado escuchar. Es deshacer un camino que nos ha costado décadas de dignidad. Es decir a las familias que su dolor ya no importa. Es decir a las víctimas que su nombre puede volver a ser borrado. Es decir a las víctimas que su dolor ya no importa», ha concluido.
La diputada de Més per Menorca Joana Gomila ha criticado que el Govern desprecie la lucha de las víctimas y cambie de parecer según lo que le convenga. «Prohens nos ha engañado a todos. Ha engañado a todos los diputados que con nuestro voto permitimos enmendar un error en una votación con el compromiso de no derogar ley de memoria», ha recordado.
Por parte de Unidas Podemos, el diputado José María García ha rechazado que se trate las leyes de memoria como intromisiones del Estado e imposiciones de relatos. García ha recordado que la memoria democrática es una manifestación de los derechos humanos. «Ustedes no creen en la reconciliación», ha reprochado al PP, a quienes ha invitado a apoyar la enmienda a la totalidad.
En el turno de votos en contra de la enmienda a la totalidad, el portavoz adjunto de Vox, Sergio Rodríguez, ha señalado que la ley de memoria democrática parte del punto de partida erróneo de hablar de un bando bueno y un bando malo para desarrollar una ley «nefasta» que intentó imponer «una verdad impostada y manipulada».
Para Rodríguez, las leyes de memoria impiden los reconocimientos a las víctimas de uno de los bandos de la contienda. «¿Había alguna ley que prohibiera el reconocimiento a las víctimas? No la existía. Cuando esta ley desaparezca, ¿algo les impedirá honrar a las víctimas, a Aurora Picornell y a cualquier otra?», se ha preguntado el de Vox.
El diputado de Vox ha acusado a la izquierda de pretender «ganar el relato de una guerra que perdieron en el 39 porque se reconocen herederos del lado perdedor de la Guerra Civil». Rodríguez ha acusado a la izquierda de «revanchista» y ha defendido la derogación de la ley porque, a su juicio, sustenta todo lo que representa el «sanchismo heredero del zapaterismo», que «enfrenta a los españoles, a hombres contra mujeres, a empleados y trabajadores contra empresarios, a inquilinos contra propietarios y a homosexuales contra heterosexuales».
Por parte del PP, la diputada Salomé Cabrera ha justificado el voto en contra de la enmienda a la totalidad en la necesidad de combatir los relatos que han creado las leyes de memoria.
«El problema no es recordar, sino imponer qué hemos de recordar, imponer un relato oficial de la historia creando confusión entre memoria y la historia en sí. El problema tampoco es reconocer a las víctimas, es no reconocerlas a todas por igual», ha indicado.
Cabrera ha rechazado las acusaciones de incoherencia y ha recordado que en la aprobación de la ley de memoria en 2018, el ahora conseller Juan Manuel Lafuente ya adelantó que la norma se mejoraría y que incluso se podría derogar.
Antes del debate, medio centenar de personas se han concentrado a las puertas del Parlament para protestar contra la futura derogación de la ley de memoria democrática, subrayando que «ya han sufrido» esta derogación y que «no es plato de buen gusto».
La presidenta de Memòria de Mallorca, Maria Antònia Oliver, ha acusado a los ‘populares’ de «jugar con un intercambio de cromos con los derechos que se sustentan en esta ley».
«No entraremos al Parlament porque ya lo hemos vivido una vez», ha repetido, agregando que en la tribuna se escuchan «barbaridades» que para la plataforma y las víctimas son «muy dolorosas».
Diputados de los grupos de la izquierda que han presentado la enmienda a la totalidad han protestado también a las puertas de la Cámara autonómica.
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