El Ayuntamiento de Sant Llorenç des Cardassar está evaluando el impacto del incendio en Sa Coma para identificar familias en situación de vulnerabilidad. Tras el siniestro del pasado sábado, que afectó a un edificio con un parking subterráneo donde se originó el fuego en un vehículo híbrido, aproximadamente 50 vecinos fueron desalojados.
De estos afectados, 26 vecinos, distribuidos en nueve núcleos familiares, fueron realojados en apartamentos turísticos financiados por el Ayuntamiento hasta el 2 de enero. Mientras tanto, el resto de los vecinos encontraron refugio con familiares o conocidos. El Ayuntamiento está en conversaciones con los propietarios de los apartamentos para permitir que las familias permanezcan allí hasta que sea seguro regresar a sus hogares.
Por otro lado, se ha confirmado que los vecinos del bloque más afectado no pueden volver a sus viviendas debido a la falta de suministro eléctrico y de agua, ya que la red eléctrica compartida por ambos edificios resultó dañada por el fuego. Se ha permitido el acceso a las viviendas para recuperar pertenencias personales, ya que no existe riesgo de derrumbe después de las medidas de seguridad tomadas por el Ayuntamiento.
En cuanto al estacionamiento, sigue cerrado mientras la Guardia Civil investiga las causas del incendio. Aunque no se han revelado hipótesis, se está considerando la posibilidad de que el fuego haya sido intencionado. Mientras tanto, los residentes del otro bloque afectado han recuperado el suministro eléctrico y se les permite regresar a sus hogares.
En resumen, el Ayuntamiento de Sant Llorenç está trabajando en coordinación con los afectados para brindar apoyo y soluciones a corto plazo, mientras se investigan las causas del incendio y se evalúan los daños para garantizar la seguridad de todos los residentes.
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