Las familias del CEIP Son Pisà de Palma están preocupadas por la posibilidad de que el docente Miquel Roldán, condenado por acoso, continúe formando parte del cuerpo docente al finalizar el curso escolar el próximo 19 de junio.
Roldán se incorporó al centro el pasado 21 de abril con una baja que inicialmente se prolongaría solo hasta el 29 del mismo mes. Sin embargo, los padres y madres temen que esta situación se renueve y que el docente siga en el colegio hasta el final del curso, que está a poco más de cinco semanas de distancia.
Verónica Fillol, portavoz de la Apima del centro, ha expresado la inquietud de las familias, quienes, aunque han vuelto a llevar a sus hijos al colegio, no se sienten seguras ni tranquilas al respecto.
Actualmente, tras la desconvocatoria de la huelga y la vuelta a la actividad ordinaria, son pocos los estudiantes que continúan sin asistir al centro para no retrasarse en el temario y los exámenes.
Los alumnos de sexto de primaria se encuentran en una situación especial, ya que el próximo curso pasarán al instituto y no quieren encontrarse en desventaja por no haber avanzado en el temario.
Fillol ha señalado que el hecho de que las familias envíen a sus hijos al colegio no significa que estén pasivos ante la situación. Se está llevando a cabo una recogida de firmas a través de una plataforma online para exigir una aceleración en la reforma de la ley de protección de la infancia, con el objetivo de evitar situaciones como esta en el futuro.
La incertidumbre persiste sobre si la reforma de la ley podría tener efectos retroactivos en casos como el de Miquel Roldán, pero las familias del CEIP Son Pisà están decididas a tomar medidas para garantizar un entorno seguro para sus hijos en el centro educativo.
FUENTE

